| viernes, 28 de noviembre de 2008 |
Los movimientos y especulaciones que se están produciendo en torno a Repsol ponen de manifiesto lo de siempre; se ha repetido tantas veces con gobiernos socialistas que no puede ser de otra manera.
Es el modelo de economía de empresa donde parece que no se sabe bien quien pone el dinero -son accionistas minoritarios-, pero sí se sabe quien se lo lleva por más que no se pueda decir; en ella ganan los que no han invertido ni arriesgado, pierden los que han ahorrado con esfuerzo y cuidado; ahorran los españoles dilapidan los socialistas.
Este intervencionismo 'liberal' interviene en provecho de los políticos, es liberal para que lo sufraguen los ciudadanos. Decir que hay libre mercado cuando las principales empresas dependen de decisiones caprichosas del poder político que no arriesga nada y se beneficia siempre de ellas es un grado de ingenuidad lindante con la idiocia.
* Juan Antonio Martínez Muñoz es profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.
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