La conversión del Hospital de La Princesa en un centro especializado para patologías de enfermedades avanzadas pero, a la vez, manteniendo las urgencias y consultas, me parece un sistema más que ventajoso.
Se ha llegado a un acuerdo entre las dos partes implicadas que no las limita para nada y, lo que es más importante, los médicos que podrían perder su puesto de trabajo a favor de los especialistas, no lo van a hacer.
Yo vivo en el barrio de Salamanca y, si hubieran hecho una encuesta sobre qué opinábamos los vecinos, hubiera respondido que esta alternativa era la mejor. Mi padre tiene Alzheimer y es mucho más cómodo que acudamos al mismo centro hospitalario, aunque sea para tratarnos cosas diferentes. Chapeau para los responsables.
Antonio de A.
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