Una modelo, hija del presidente en Rumanía; un príncipe en Italia, una formación
de fieles a la Biblia en Alemania u otra bautizada 'Partido de los Piratas' en
Suecia, son algunos de los candidatos extravagantes que se presentan a las
elecciones de junio al Parlamento Europeo.

En Rumanía concurre Elena Basescu, de 29 años, hija del presidente del país,
Traian Basescu, y modelo ocasional, conocida tanto por sus meteduras de pata
como por animar las fiestas de la 'jet set' de Bucarest. Prueba su suerte como
independiente bajo una sigla que resume todo su programa, EBA (Elena Basescu).
En Italia, Silvio Berlusconi, cuya relación con una joven italiana
representa el enésimo escándalo mediático que protagoniza, es el único líder de
un gran país europeo que se presenta como cabeza de lista de su partido.
El príncipe Emanuel-Filiberto de Saboya, de 36 años, heredero de la Casa
Real italiana, también intentará hacer carrera en el Parlamento Europeo por la
formación centrista demócrata-cristiana UDC.
En Alemania, el Partido de
los electores libres, implantado en el sur del país, ha elegido como cabeza de
lista a Gabriele Pauli, una diputada divorciada recordada por haber posado ante
los cámaras con largos guantes de látex y preconizar en 2007 el matrimonio de
duración determinada (siete años renovables).
Su formación se opondrá
frontalmente al Partido de los cristianos fieles a la Biblia, que lucha por una
mayor presencia de Dios en la política, las escuelas y las familias, y repudia a
los homosexuales y musulmanes.
También de carácter fuertemente
militante, el Partido por los animales en Holanda, cuya lista lidera una
vegetariana, Natasja Oerlemans, pretende "dar voz a los animales" en el
Parlamento, víctimas -dicen- de la explotación humana.
En Suecia, una
formación de nombre aún más estrambótico, el Partido de los Piratas, trata de
ganarse a los electores defendiendo las libertades individuales y denuncia la
intrusión del Estado en la esfera privada, especialmente en Internet.
En
Portugal, una figura intelectual y premio Nobel de Literatura se integra por
segunda vez consecutiva en una candidatura izquierdista: José Saramago, de 86
años, quien se describe como un "comunista hormonal".
No obstante, su
posición en la lista, muy alejada de los primeros puestos, le deja sin ninguna
opción de ocupar un escaño en el Parlamento Europeo.