La presidencia de la Comunidad de Madrid no se disputa hasta el año que viene, Esperanza Aguirre ansía su trono como una emperatriz que, aunque sabe que nadie se lo puede arrebatar, está pendiente de él por si se lo lleva. Pero ella no debe estar preocupada por nada, nadie se postula en su partido para quitarle el puesto, y sabe que es fuerte, que tiene gente asidua y que la quiere por cualquier rincón de la Comunidad, especialmente en la Zona Norte.
Además, tampoco se preocupa demasiado porque tiene una baza a su favor, a saber que en el PSOE se riñen como niños sobre quién es el candidato para ver quién se hace con el poder en la Comunidad (que veo difícil que se hagan con el poder en la Comunidad de Madrid, Esperanza es mucha Esperanza y sabe jugar muy bien sus cartas). Y mientras tanto, Aguirre empieza su campaña para que la gente la vote, y empieza a ganar adeptos.
Craso error el de los socialistas, no se puede proponer un candidato Señor Rodríguez Zapatero a menos de un año de las elecciones, el tiempo corre en su contra, porque mientras que los adversarios ya tienen su campaña y ataque diseñado, su partido, Señor Zapatero tiene que diseñar uno dependiendo del candidato que salgan en las primarias.
Parece mentira que se dedique a la política, que es el arte del estratega y del mentiroso. Debería ser más inteligente, Ud sabe que la Comunidad de Madrid la tiene perdida, y Tomás Gómez no es una mala opción, de hecho por el sur lo ha hecho bastante bien para ser socialista, y hasta dicen que dentro del PSM ha arreglado bastantes cosas, cosa que no hizo Trinidad Jiménez.
No se puede proponer a una señora como Trinidad Jiménez que en las últimas elecciones a la Alcaldía de Madrid contra Gallardón (otro de los grandes queridos en Madrid, aunque sea capaz de hipotecarla hasta no se sabe cuándo y cuánto y es que es el nuevo faraón del siglo XXI, con tanta obra y Madrid impracticable) y tras perderlas huyó como las avestruces, para luego ser la estupenda Ministra de Sanidad y una de las mejores valoradas por la sociedad, que por qué no decirlo eso es una ventaja ya que por lo menos la quieren, eso si es verdad.
No se puede hacer lo que ha hecho, no. Si quieres saber mi modesta opinión tan válida como la de cualquier otro, incluida la de Ud, es que debería haber dejado a Tomás Gómez luchar contra Esperanza Aguirre, el sur de Madrid lo tiene ganado, dentro del partido socialista madrileño le apoyan, incluso Alfonso Guerra, una institución en el partido. Así, debería haber dejado a Trinidad Jiménez que postulara a la Alcaldía de nuevo, ahora que está mejor valorada quizá la mujer pueda desbancar a Gallardón.
Y no está mal pensado, porque Lissaveztky no es candidato suficiente para la Alcaldía y menos para Gallardón. Se avecina una comilona del PP al PSM con patatas.
Mira que prefiero que no gobierne ni Esperanza ni Gallardón, pero cuando las cosas no se hacen bien, es lo que pasa.