
Señor director,
me siento indignada y estafada con esta nueva huelga. Soy una habitual usuaria de este transporte público, considerado uno de los mejores de Europa y me he levantado como siempre a la misma y ¿qué me encuentro? Que los trabajadores de Metro han hecho huelga, que no hay servicio, que tengo que coger cuatro autobuses para llegar a mi trabajo y lógicamente llego una hora y media con retraso.
Me habían avisado: atenta que mañana Metro prepara una huelga y no van a cumplir con los servicios mínimos. A pesar de ello, yo no me lo creía, nunca pensé que podríamos llegar a estos extremos. Entiendo que les afecte la bajada de sueldo y estén descontentos con las nuevas medidas llevadas a cabo por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, pero ¿por qué siempre somos los ciudadanos los que pagamos 'el pato'?
Todos los seres humanos tenemos derecho a la huelga y así está legislado en nuestra Constitución, pero también se deben cumplir con unos servicios mínimos, porque nos está afectando a todos, hay gente que depende de este transporte público para llegar a su lugar de trabajo y hoy quizás muchos de ellos han llegado tarde o no han podido acudir. Y qué decir de los atascos que ha producido y de las enormes colas en las paradas de autobús y de cercanías.
La capital de España parece una jungla de asfalto, es un caos y lo que nos queda, porque ellos van a seguir con su insolidaridad y mirándose el ombligo.