Mientras en Bruselas esta tarde el Eurogrupo (los ministro de Finanzas de los países con euro) se reúnen para tratar de desatarscar definitivamente el segundo rescate para Grecia, en París son los bancos acreedores de Atenas los que tratan de aclarar el futuro que les espera a sus inversiones con la quita de deuda. La reunión del comité de acreedores privados tiene lugar bajo la dirección del Instituto de Finanzas Internacionales. El acuerdo prevé canjear unos 200.000 millones de deuda pública griega en manos de los bancos y compañías de seguros principalmente, por títulos con vencimiento de hasta 30 años, en una operación que supondría una reducción de la deuda griega en 100.000 millones. El tipo de interés de estos nuevos títulos será próximo al 3,5%, lo que puede suponer unas pérdidas de hasta el 70%.