Las palabras tumor cerebral y bebé nunca deberían ir unidas en una misma frase. Y, sin embargo, a veces ocurre. En la vida. En el cine. En el cine que es vida. Declaración de guerra, al mismo tiempo insólita, portentosa, compleja, vivaz, dolorosa, refrescante y terrible película de Válerie Donzelli y Jérémie Elkaïm, pareja (¿o ex pareja?) en la vida real, más que una bocanada de aire fresco, es una tormenta de amor y dolor por la vida. Ella firma como directora y coguionista, además de protagonista femenina, él, como coguionista y actor; ambos han conseguido triunfar con una de las apuestas más arriesgadas del cine reciente. Y, además, con estilo.